Más de 1.200 millones de personas en todo el mundo han descargado la app Whatsapp en sus smartphones, según datos del Eurobarómetro publicado por el Parlamento Europeo. Entonces, ¿por qué no usarlo para mejorar la relación con tus clientes?

Saquémos el máximo provecho con estas ideas:
1. Potencia tus relaciones:

Los clientes deben tener a su alcance todas las posibilidades a la hora de querer contactar con la empresa. Facilitar un teléfono de contacto o un formulario en la página web es imprescindible, pero también se puede mejorar el servicio de atención al cliente incluyendo otras formas de contacto como la atención mediante Whatsapp. Se debe tener en cuenta que unido al gran uso que los usuarios dan al móvil en general y al Whatsapp en particular, hay que señalar que cada vez aumenta más el “ecommerce”y es por ello que resulta muy cómodo para el usuario poder resolver sus dudas desde el mismo dispositivo que realiza sus compras.

2.Comunicación inmediata:

Uno de los grandes atractivos de Whatsapp es su instantaneidad, por lo que cuando los usuarios contactan con un “ecommerce” esperan también inmediatez en la respuesta. Si el servicio que la empresa vaya a ofrecer por Whatsapp no es instantáneo, ha de dejarse muy claro previamente. Se puede establecer un horario de atención al cliente indicándolo en la web e incluso en el estado de Whatsapp en el que se incluya un tiempo máximo y aproximado de espera.

3.Compartir documentos:

Una de las grandes ventajas de Whatsapp con respecto a otras formas de contacto es la posibilidad de adjuntar archivos. De esta forma, si el usuario ha tenido un problema con la compra, puede enviar en la misma conversación el ticket o imágenes de un producto que haya sido recibido con incidencias sin necesidad de tener que recurrir al correo electrónico.

4.Incremento de las oportunidades de venta:

Cuando un potencial cliente tiene alguna duda y necesita resolverla antes de comprar, encontrará más efectivo poder contactar con el ‘ecommerce’ por Whatsapp y obtener una respuesta inmediata que rellenar un formulario y esperar dos días hasta recibir respuesta. Cuando la duda no es resuelta en un periodo corto de tiempo, el ‘ecommerce’ corre el riesgo de que el potencial cliente se convierta en cliente de la competencia.

5.Sin extras: 

Más allá del gasto de tiempo y personal que conlleva por la dedicación que requiere un servicio tan inmediato, económicamente no supone ningún esfuerzo para el “ecommerce” ni para el usuario.