La plataforma Invest in Blockchain, se dió a la tarea de estudiar a las top 100 principales criptomonedas según su capitalización de mercado, y descubrió que sólo 40 de ellas han logrado lanzar lo que ellos consideran un producto funcional al público. La plataforma uso como referencias el estado actual de cada proyecto, la hoja de ruta que plantearon, el historial de versiones y las características de lo que realmente se ha entregado.

El estudio definió el concepto de producto funcional como uno que: este activo y disponible al público, que su mainnet tenga tiempo de haber sido lanzada (por lo que proyectos más nuevos no fueron incluidos) y tenga una versión superior a la 1.0. Esto ya que los proyectos de blockchain al ser de código abierto no son tan difíciles de crear y lanzar, por lo que la medición no sería muy rigurosa.

La plataforma también toma en cuenta que los productos deben tener un uso diario o masivo de su aplicación descentralizada, contratos inteligentes o transacciones de divisas digitales. Considera que no es suficiente que un producto simplemente exista y que sin casos de uso o una base de usuarios activa califique como producto funcional.

Como era de esperar, la mayoría de estas 40 criptomonedas con productos activos fueron sistemas de pago como Bitcoin (BTC), Litecoin (LTC) o Bitcoin Cash (BCH). Por otra parte, Ethereum (ETH) por ejemplo, se centra en su plataforma de contratos inteligentes. El estudio también tuvo en cuenta productos como Augur (REP) que, por otro lado, no se ajusta a estas categorías, con su mercado de predicción descentralizado.

La plataforma pone en evidencia un asunto a tener en cuenta que es que, a pesar de que la mayoría de estas plataformas realizan una oferta inicial de moneda (ICO), 60 de ellas no han logrado materializar un producto funcional. Es posible que muchos de estos sigan construyendo su base de usuarios y se hayan excluido debido a la definición actual de “producto de trabajo funcional”.