Cada red social funciona con una lógica diferente, por lo que duplicar un contenido en todos los canales puede ahorrar tiempo, pero no es la opción que satisface al público.

El panorama de las redes sociales ha evolucionado mucho en los últimos años, y han surgido una gran cantidad de nuevos canales de comunicación. Las empresas han aprovechado este auge para posicionarse en las redes sociales pero, ¿merece la pena estar en todas?

Facebook es la red más usada, considerada generalista y de uso masivo. Las marcas pueden intercambiar opiniones a través de ella con su comunidad gracias a las páginas de fans, en la que pueden, según su línea editorial y su estrategia digital, ofrecer contenidos de interés para sus clientes.

En Twitter, uno de los sectores que más conversación crea es el financiero , con más de 50.000 tweets semanales. Es también un sector castigado en la red, ya que es uno de los que más controversia despierta.

En cuanto a Instagram , esta se caracteriza por ser una red social estrictamente pensada para compartir imágenes directamente sacadas con un smartphone o tablet y editarlas. Las empresas pueden aprovecharla para publicar un contenido atractivo visual, además de crear y promover un universo propio.

El objetivo principal de LinkedIn es poner en contacto a profesionales para mejorar su productividad. En ella, las marcas pueden crear páginas para promover las actividades de la empresa mediante la publicación de novedades, pueden crear su imagen corporativa, además de contratar y ponerse en contacto con sus empleados.

Google+ es una red social que integra los distintos servicios de Google, y cuyos usuarios activos son hombres de entre 25 y 34 años, según iAdvise. El administrador de la página de la marca puede añadir a los usuarios a sus círculos e incentivar el flujo de novedades a través de la publicación de contenidos variados.

Las redes sociales más pequeñas en flujo de clientes como Snapchat, Vine, Tumblr … se utilizan como alternativas por las empresas sobre todo para publicar fotos y vídeos. En Snapchat, que suma 100 millones de usuarios, se pueden compartir durante un tiempo limitado y tan solo con los usuarios seleccionados. Por su parte, Vine se utiliza para lanzar vídeos de seis segundos de duración, y Tumblr para publicar texto, imágenes, vídeos, enlaces y sonidos en los perfiles.

Lo primero que una marca debe saber antes de abrir perfiles en todas las redes sociales es qué permite hacer cada una, y si es atractiva o no para su imagen y su target. Antes de publicar un contenido, es importante conocer el contexto y las particularidades de cada plataforma. Las redes sociales ofrecen un abanico de funciones que permiten diferenciarte de la competencia: la posibilidad de compartir imágenes o vídeos y URL, e incluso el uso de hashtags, que en general fomentan la participación. En lo que se refiere al estilo, hay que conservar la misma estrategia, y asegurarse de que las publicaciones sean pertinentes para el target y la empresa.

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