Hoy, llamamos a la “Publicidad Social” como “nativa”.

Al igual que los publireportajes, infomerciales la publicidad social o nativa trata de mimetizarse y confundirse hasta cierto punto con el contexto en el que aparecen a fin de no ser percibidas como tal y tener mayores chances de ser asimiladas para lograr su propósito.

De esta forma partiendo de las mismas redes sociales, que en los feeds de noticias de los usuarios muestran posts patrocinados los cuales en la mayoría de los casos apenas se pueden distinguir del resto de publicaciones por un pequeño letrero que los identifica como publicidad, o los mismos enlaces patrocinados que aparecen en los resultados de búsqueda de Google, la “publicidad social” bajo este formato digital se ha venido ampliando y popularizando de tal forma que incorporándolo a su modelo publicitario pueden darle a los anunciantes una alternativa que a simple vista puede parecer mucho mejor que los banners.

Definitivamente, la publicidad nativa puede aprovechar mejor el medio para generar valor a la audiencia, adaptándose no sólo al formato propio del mismo sino a los temas que en él se tratan en lugar de irrumpir e incomodar al lector como muchas veces suele pasar con este tipo de publicidad.

Finalmente, es una forma de publicidad adaptada al usuario y las audiencias.