Durante décadas, el término marca se aplicó exclusivamente a las empresas, que necesitaban dotar de personalidad a sus productos o servicios para hacerlos más atractivos al consumidor. Hoy, gracias a las herramientas digitales, muchos profesionales se interesan cada vez más por aplicar los conceptos de marketing estratégico al desarrollo de marcas personales.

Existen cinco elementos para empezar a construir una marca personal en redes sociales:

 – Auditar la presencia en línea. No se puede esperar resultados sobre la percepción del resto sin primero verificar en qué estado está la marca personal. Debemos empezar por escribir nuestro nombre en Google para ver qué es lo que aparece.

– Desarrollar un sitio web personal. Tener un sitio web personal para uno mismo es una de las mejores maneras de clasificar el nombre de uno en los motores de búsqueda. Puede ser un sitio sencillo, con información sobre la hoja de vida y la experiencia profesional.

– Definir un propósito al compartir. Cada tweet que uno envía, cada actualización de estado en Facebook, cada imagen que se comparte, alimenta la marca personal. Cuando entienda eso empezará a ser más estratégico al compartir información sobre uno mismo.

– Asociarse a otras marcas fuertes. Su marca personal puede fortalecerse o debilitarse por su conexión con otras marcas. Compartir información sobre la empresa en la que uno trabaja, la universidad a la que asistió o los colegas, puede elevar la visibilidad de la marca.

– Reinventarse constantemente. Una marca personal se consolida a partir de una narrativa. En otras palabras, contar nuestra historia. Los CEO’s con las marcas personales más fuertes, como Mark Cuban, Martha Stewart o Richard Branson poseen una historia coherente y consistente de interés sobre ellos.