Hoy el mundo vive una era en la que ninguna persona puede ser ajena a las redes sociales. Estas herramientas virtuales son claves para socializar y están tomando relevancia en la decisión de los reclutadores de recursos humanos a la hora de elegir un candidato para un puesto de trabajo.

Más allá de que las redes sociales sean un medio para conectar personas y afinidades, también influyen en la búsqueda de empleo. Los perfiles, publicaciones o comentarios que hacemos en estos espacios pueden dar indicios de la denominada “marca personal”. Esta última refleja nuestros intereses laborales a través de posturas frente a determinados temas que nos atrevemos a comentar.

Por estas razones, ingresar a redes implica también el diseño de una estrategia de marca personal. Esta estrategia requiere diferenciar las habilidades y virtudes más fuertes del profesional, lo que otorgará un posicionamiento efectivo en la red a la persona.

Ampliar el círculo de amigos funciona para tener un mayor alcance y exposición. Sin embargo, entender las características de nuestros contactos implica una mayor efectividad. También es relevante pertenecer a grupos especializados donde se pueda contribuir con contenido creativo y original. En general, estas acciones ayudan a establecer mejores conexiones y resulta más atractivo para los reclutadores.